Cloacas de 20 mil familias desembocan en el Rocha

En Quillacollo no funciona ninguna planta de tratamiento de aguas servidas. No hay alternativa a corto plazo tras el fracaso del Plan Maestro de Agua Potable y Alcantarillado

Cloacas de 20 mil familias desembocan en el Rocha

Por: tatiana castro// textos NOÉ portugal// fotos | 11/04/2016 | Ed. Imp.

LAS AGUAS SERVIDAS DE LAS ALCANTARILLAS DE LOS HABITANTES DE QUILLACOLLO CAEN AL RÍO ROCHA. NOÉ PORTUGAL

El olor nauseabundo se hace insoportable a medida que uno se aproxima hacia el cauce del río Rocha, en el sector del Calvario, en Quillacollo.

En el lugar se escucha un estruendoso sonido producido por la caída de miles de litros de agua contaminada que cambia de color, entre verdusco y negro mientras cae al cauce formando grandes nubes de espuma.

El río Rocha se ha transformado en la única cloaca donde desembocan todas las aguas servidas de cerca de 20 mil familias del tercer municipio más poblado del departamento de Cochabamba.

Los desperdicios no reciben ningún tratamiento porque las plantas que fueron instaladas hace décadas colapsaron y ya no funcionan.

En los terrenos aledaños se observan sembradíos de alfa alfa y charcos de los rebalses de la alcantarilla sobre los que revolotean ibis, tal cual lo hacen en las lagunas de oxidación de la planta de tratamiento de aguas residuales de Albarrancho.

El sistema fue pensado para el Casco Viejo de Quillacollo que aglutina a los distritos 1, 2, 3, y 4, pero con el paso de los años la mancha urbana se extendió en los cuatro sentidos.

Las nuevas urbanizaciones consolidadas implementaron pequeñas plantas de tratamiento que trabajan a media máquina y también desembocan en el Rocha.

Las aguas servidas de toda el área urbana del municipio de Quillacollo llegan a cuatro puntos del Rocha, en el Calvario, Villa Asunción, Tacata y en Barrio Providencia.

Los vecinos de la zona sur, colindante con el cauce, protestan porque el olor y la presencia de moscas es insoportable durante todo el año.

Los pobladores dicen que en época de lluvia las calles del centro de la ciudad apestan porque se llenan de los rebalses de las alcantarillas.

SIN ALTERNATIVA Hasta la fecha no hay alternativa, pese a una millonaria inversión realizada en 2006 para llevar adelante un Plan Maestro de Agua Potable y Alcantarillado, cuya conclusión aún es una incertidumbre.

Las autoridades admiten que solo funciona el sistema instalado hace 60 años, aunque estén enterrados 22.230 metros lineales de tubería de los 23 mil previstos en dicho plan, cerca del 95 por ciento .

Los concejales Willy López y Humberto Camacho dicen que la conclusión del plan no es una solución garantizada porque no se sabe si la nueva red funcione bien, una vez que sea terminada.

Ambas autoridades hablan de casos en los que los colectores principales se encuentran a más altura que las instalaciones domiciliarias. También aseguran que muchos vecinos conectaron “por error” sus redes sanitarias a las tuberías de agua potable. Hay tramos donde no se colocó la tubería.

El secretario de Planificación de la Alcaldía de Quillacollo, Juan José Villarroel, dice que es indispensable una prueba hidráulica para determinar si el nuevo sistema funciona o no.

Para realizar esta prueba, es fundamental construir la planta de tratamiento de aguas servidas. Sin embargo, aún no se cuenta ni con terreno ni con los recursos necesarios para dar este paso.

Las autoridades y ciudadanos coinciden en que debe darse una pronta solución al problema ciudadano.

La Alcaldía de Quillacollo también debe resolver el problema de contaminación generado al Rocha, toda vez que la Contraloría Departamental la responsabilizó junto a otras, de daño ambiental.

Entre las recomendaciones realizadas figuran la construcción de plantas de tratamiento para las aguas servidas y el control de la descarga de los residuos industriales.

La secretaria de los Derechos de la Madre Tierra de la Gobernación de Cochabamba, Soledad Delgadillo, dice que no hay plazos fatales, pero cada Alcaldía y la Gobernación debe presentar ante la Contraloría los avances que se realizan para mitigar el daño.

Por el momento, es continua la descarga al Rocha como es constante el uso para el riego de los huertos del lugar.

Todos consumen agua de pozo

Toda la población del área urbana de Quillacollo consume agua de pozo. El 70 por ciento se abastece de sistemas administrados por asociaciones o cooperativas y el resto lo hace a través de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Quillacollo (Emapaq).

Esta empresa solo cubre la demanda del Casco Viejo. A medida que las urbanizaciones crecieron se organizaron para perforar sus pozos, construir tanques y las redes de distribución domiciliaria.

El secretario de Planificación de la Alcaldía de Quillacollo, Juan José Villarroel, cuestiona a las diferentes organizaciones porque no existe ninguna regulación de su funcionamiento. El cobro por ingresar al grupo es discrecional y oscila entre 300 y 1.000 dólares. Lo mismo ocurre con las tarifas de consumo.

Los concejales Willy López y Humberto Camacho cuentan que se presentaron casos en los que los sistemas fueron ejecutados por Emapaq, pero son administrados por los dirigentes de las cooperativas, asociaciones o de las Organizaciones Territoriales de Base (OTB).

Los pobladores dicen que tienen abastecimiento durante las 24 horas, todos los días. Por el momento es la única opción.

Al igual que el sistema de alcantarillado, tampoco funciona el del agua, a pesar de que existe tendida la red en un 95 por ciento .

El proyecto denominado Plan Maestro de Agua Potable y Alcantarillado contemplaba la perforación de dos pozos de agua, que no se hizo, que sumados a tres existentes en El Paso, abastecerían a los ciudadanos.

Urge concluir Plan Maestro de Agua y Alcantarillado

Para el alcalde de Quillacollo, Eduardo Mérida, la única alternativa para resolver el problema de agua potable y alcantarillado es concluir el Plan Maestro.

El proyecto fue adjudicado en 2006 al Consorcio Cochabamba por un monto de 66 millones de bolivianos y debía ser concluido en 2008, pero fue paralizado al haberse identificado irregularidades en su contratación y ejecución. Seis exalcaldes son procesados por este caso.

P. ¿Cuál es la situación de los servicios en el municipio de Quillacollo?

R. El alcantarillado ha colapsado totalmente. Si bien en época seca no se siente el mal olor, en temporada de lluvia circulan heces fecales por nuestras calles. Porque además el desagüe pluvial se ha unido al sistema de alcantarillado.

Si concluye el proyecto Misicuni, no tenemos una nueva red de agua potable para distribuir el servicio a más cantidad de pobladores en Quillacollo.

Con la nueva red ya no necesitaríamos más los pozos que actualmente nos abastecen. Incluso llegaría a comunidades que nunca tuvieron acceso al agua de cañería.

La principal demanda de las Organizaciones Territoriales de Base (OTB) es la perforación de pozos y de esta manera estamos “agujereando” Quillacollo por diferentes lugares, cuando bien podríamos usar el nuevo tendido de red para llegar a diferentes zonas.

P. ¿Cuál es la solución?

R. La única respuesta al problema es concluir el proyecto Plan Maestro de Agua Potable y Alcantarillado. De los 66 millones de bolivianos que cuesta la obra, se desembolsó 50 a la empresa constructora Consorcio Cochabamba. Quedan 16 millones de bolivianos que pueden ser dispuestos en la construcción de una planta de tratamiento de aguas servidas.

Ahora todas las aguas de los pobladores la botamos al río Rocha con ingentes cantidades de aguas negras. Tengo la soga al cuello con la Controlaría por la contaminación ambiental que genera Quillacollo.

Hemos avanzado en la búsqueda de terreno y espero concluir el plan en uno o dos años.

Opiniones.

Gerald Quintanilla

Comunicador

En el municipio de Quillacollo necesitamos cambios radicales en los servicios básicos. En época de lluvia se inundan las calles del centro de la ciudad. Las tuberías colapsan porque son de cemento y tienen décadas de uso. Es indispensable reemplazarlas por las de PVC o por otras más resistentes.

Pedro Irusta

Jubilado

En mi barrio Primero de Mayo, en el kilómetro 14 de la avenida Blanco Galindo, las calles se transforman en grandes ríos con un caudal de tope a tope. Las casas también están en riesgo de inundarse.

Lo que pasa es que el sistema de desagüe pluvial no funciona en Quillacollo y las autoridades no hacen nada para resolver el problema.

Rolando Cruz

Fotógrafo

Una lluvia de diez minutos y Quillacollo se inunda totalmente, la zona más afectada es la del sur. No sirven los cambios que hicieron porque no funcionan. Es necesario un nuevo proyecto porque los quillacolleños sufrimos todos los años por inundaciones.

Debe ser la prioridad del actual Alcalde.

Norah Céspedes

Estudiante

Los servicios básicos son pésimos en Quillacollo. El agua muchas veces sale sucia, con tierra y se corta.

En mi barrio Santo Domingo, en la zona sur, existe el problema del mal olor que llega desde el Rocha.

Ninguna autoridad hizo nada para resolver el problema.

http://www.opinion.com.bo/opinion/articulos/2016/0411/noticias.php?id=187421

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