Lo malo, lo feo, lo sucio y lo inseguro del día a día en la laguna Alalay

Cochabamba
En un recorrido que hizo OPINIÓN encontró basura, latas de cerveza, neumáticos, jardineras rotas, postes caídos e inhaladores de clefa que se apropiaron de los miradores frente a la Policía y oficinas de la Gobernaci&o

Lo malo, lo feo, lo sucio y lo inseguro del día a día en la laguna Alalay

Por: ARMANDO MORALES LUJÁN cochabamba@opinion.com.bo | 20/03/2016 | Ed. Imp.

NADIE RECOGE POSTE DE ENERGÍA CAÍDO FRENTE AL MERCADO. BENJAMÍN JAMES

El olor a pescado muerto no se ha disipado todavía. Los miradores, otrora concurridos, lucen sucios, están rayados y ocupados por inhaladores de clefa.

En varios tramos de la laguna Alalay, plásticos, botellas de gaseosas, latas de cerveza, llantas de camiones, perros muertos y otros desechos afean este sector del espejo de agua castigado, recientemente, con la mortandad de miles de peces y más de una decena de aves.

La inseguridad ha hecho presa de esta zona, cuenta a OPINIÓN doña Severina Villca quien comenzó su faena de limpiar los alrededores de la laguna a las 05:00 horas. Ella hace este trabajo desde hace nueve años y cuenta que el aseo de todo ese lugar les toma tres días enteros a ella y a sus dos compañeras de grupo que forman parte de la planilla la Empresa Municipal de Aseo (EMSA).

En los aledaños de este espejo de agua hay de todo: Mercado de frutas, oficinas del gobierno departamental, la Unidad de Bomberos, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), campos deportivos, desagües clandestinos, miradores derruidos y abandonados, tumbas de quienes perecieron o fueron asesinados frente a estas aguas que lucen ahora verdes, espesas y malolientes en varias zonas.

Lo preocupante es ver que frente a la Policía, en un kiosco, los inhaladores de clefa han hecho su guarida. Han marcado su territorio y eso lo saben los pocos vecinos que se atreven a llegar hasta ese lugar.

Desde ahí salen a delinquir después de pasar la noche.

Sin identificarse, un oficial de Policía asegura que el olor es insoportable por los peces muertos de los últimos días y por los desechos biológicos de estos habitantes a quienes la gente les teme, como Raquel Chubi que se enfrentó, sin querer, cara a cara, con un delincuente que minutos antes despertó en ese kiosko que servía algún tiempo atrás para venta de refrescos.

En el recorrido hecho por OPINIÓN, basureros rotos, postes caídos, partes de la ciclovía con grietas y desechos en el camino son el mudo testimonio del descuido de quienes son responsables de cuidar y administrar este lugar.

Hace un par de días un ciclista cayó en la parte oeste de laguna. Nadie lo auxilió porque no existen ni siquiera policías ambientales que patrullen ese trayecto.

En todo el perímetro, los pocos postes con alambrados, cuyo objetivo fue evitar el ingreso de extraños al espejo de agua, están caídos, rotos o robados.

Eso le preocupa a doña Lidia García que desde hace un año trabaja en el Plane sacando algas y amontonando desechos.

Frente a la FELCC los bordes de la laguna se han convertido en parqueos de autos. Esto está reñido con la norma, pues hay escasos letreros que prohíben consumo de bebidas alcohólicas, incendios y estacionamiento de vehículos.

Así las cosas, esta área protegida, según reza una gigantografía, está más vulnerable a quienes acuden en las noches a perpetrar actos reñidos con la moral y las buenas costumbres.

Algunos transeúntes opinan que las autoridades solo se acuerdan de Alalay cuando hay desastres.

Activistas denunciaron descuido

El presidente del Consejo Departamental de Medio Ambiente (Codema), Jhon Zambrana, considera que hay un descuido de parte de los responsables de mantener control en la laguna Alalay.

Estas denuncias las hizo conocer en reiteradas oportunidades a quienes tienen esta responsabilidad.

El descuido fue permanente en las sucesivas gestiones edilicias.

Ahora han surgido acusaciones, incluso el asesor general de la Comuna, Sergio Coca, anunció el inicio de un proceso este lunes contra el exalcalde Edwin Castellanos y el exdirector de Madre Tierra, Germán Parrilla.

Parrilla dijo no tener miedo a este proceso y munido de documentación aseguró que presentará todas sus pruebas de descargo y más bien saldrán a la luz los verdaderos responsables de lo ocurrido en la laguna Alalay donde murieron miles de peces y más de una decena de aves.

Ante esta situación, el Comité de Recuperación, Mejoramiento y Preservación de la Laguna Alalay (Crempla) declaró zona de emergencia a este espejo de agua y elaboró 17 acciones urgentes en su plan de contingencia para resolver lo que han denominado varios ambientalistas como desastre.

Inhaladores de clefa

Varios vecinos contaron que este kiosco, que también servía de mirador, ahora se convirtió en guarida de los inhaladores de clefa.

Este ambiente se encuentra frente a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) y las secretarías de Desarrollo Productivo, Turismo, Hidrocarburos y Riego de la Gobernación de Cochabamba, además de Pro Agro.

El policía de apellido Marca aseguró que estos inhaladores de clefa están ocupando, sin permiso, ese lugar desde el pasado año.

Una turista, que llegó de La Paz, intentó subir a este mirador, pero se encontró con un parroquiano que dormía en improvisados colchones.

Otro mirador en la parte este, está con graffitis de todo tipo. En las noches se convierte en lugar de reunión de malhechores. Los vecinos, como don Casiano López, reclamaron a las autoridades, pero nadie escuchó sus quejas.

Estas construcciones lucen descuidadas también en el sector de los clubes deportivos que tienen comodatos (cesión temporal de terrenos) ahora cuestionados por el Comité que se hace cargo de la laguna.

Letreros que no son respetados

Este letrero señala que está prohibida la venta de productos y el parqueo de autos. Sin embargo, se observa puestos de comerciantes ya establecidos en el sector donde tiene sus instalaciones deportivas el Club Aurora.

En este lugar, gente del mencionado club sacó fotografías al periodista y fotógrafo de este diario.

Las señoras que atienden estos puestos de venta no quisieron hacer ninguna declaración a OPINIÓN, pero se mostraron preocupadas por la visita constante de periodistas que acuden al lugar.

Como este letrero que mide por lo menos tres metros, hay algunos en alrededores de la laguna.

Uno en particular llama la atención. Dice “Prohibido el consumo de bebidas alcohólicas y quemar. Comete delito contra el medioambiente quien infrinja el Art. 223 del Código Penal, cuando destruya, deteriore, sustraiga o exporte bienes pertenecientes al dominio público, fuentes de riqueza, monumentos u objetos del patrimonio arqueológico, histórico o artístico nacional. La sanción es de 1 a 6 años de cárcel. Denuncias al teléfono 4506041 o 71725576”.

Jardineras rotas

Don Casiano López es chofer de profesión y vecino de la laguna Alalay. Él asegura que este lugar ya no es el de antes y muestra unos fierros que fueron parte de la jardinera frente a la avenida 6 de Agosto y a un surtidor.

Así como estas jardineras están rotas, hay varios sectores donde había decoración y fuentes de agua que ya no funcionan. Se nota el descuido y la pintura se volvió tosca.

En la gestión del exalcalde Manfred Reyes Villa, hace más de una década, se entregó una ciclovía en la laguna Alalay y varios miradores para que la gente vaya a disfrutar del paisaje de este espejo de agua.

Chatarra por los suelos

Personas inescrupulosas dejan tiradas piezas de autos por los suelos, en la parte que comienza el Circuito Bolivia en la zona noreste de la laguna Alalay.

El testimonio de Severina Villa, trabajadora de EMSA, es contundente. Ella aseguró que a diario encuentra todo tipo de restos y chatarras en su paso, como refleja la foto del periódico OPINIÓN que hizo un recorrido por el lugar.

Les cuesta levantar estos objetos porque son pesados. Ella cumple su función con un equipo reducido de personas como doña Martha, una señora de la tercera edad que trabaja con dificultad por los años que lleva encima.

Tumbas en el circuito

En su recorrido, OPINIÓN encontró más de media docena de tumbas a lo largo del circuito.

Los vecinos suponen que fueron víctimas de atracos en la noche o murieron en accidentes de tránsito.

En el trayecto se pudo apreciar que estas construcciones pequeñas tienen flores, pues sus seres queridos acuden a “visitar” a quienes dejaron de existir en la tierra.

Las tumbas, por lo general, están cerca de la ciclovía donde se observa a diario que los transeúntes hacen ejercicios y corren en maratones como el pasado viernes, cuando hubo una competencia de los efectivos policiales.

Desechos biológicos

Al no haber control ni patrullaje, parroquianos, inhaladores de clefa y gente que no respeta las normas urbanísticas, hacen sus necesidades biológicas en los alrededores de la laguna, como este señor al que fotografió OPINIÓN.

Las cercas están rotas, los alambres de púas, que protegían ciertas zonas de la laguna, están en desuso.

A esto se suma la inexistencia de control por parte de personal de Medio Ambiente, Intendencia y la propia Policía Boliviana que posibilita el ingreso fácil a esta zona.

La ley de protección a la laguna es clara, sin embargo no hay quién la haga cumplir en las cosas más prácticas.

Daños en la ciclovía

Los daños en la ciclovía son evidentes. El lente de OPINIÓN captó en varios tramos del circuito que esta capa asfáltica está resquebrajada.

Esto provocó varios accidentes como el ocurrido hace varios días, cuando un ciclista salió lastimado.

Las señoras de limpieza cuentan que la situación cambió en la laguna Alalay desde el pasado año porque ya no ven ningún tipo de control en la zona, menos a un patrullero como antes.

Ellas aclaran que también se necesitan basureros porque la gente bota sus desechos en cualquier lugar.

Mudo testigo del abandono

Este pedazo de metal es el mudo testigo del abandono y descuido en la laguna Alalay.

Edzon Zambrana, que trabaja como auxiliar ambientalista en la zona, recuerda que estos fierros forman parte de una cosechadora manual que nunca terminó de construirse. Este instrumento fue sacado del agua con totorales incrustados que ahora lucen secos. Este artefacto ahora forma parte de la decoración de este espejo de agua. Muchos visitantes se toman fotografías con el fondo de esta vetusta máquina que nunca llegó a funcionar, según el testimonio de este funcionario municipal.

UN REBALSE EN LA PARTE SUR DE LA LAGUNA CON AGUA CONTAMINADA, MAL OLOR Y LLENO DE BASURA. NOÉ PORTUGAL

http://www.opinion.com.bo/opinion/articulos/2016/0320/noticias.php?id=185740

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